Melancolía
Los antiguos creían que el temperamento de las personas dependía de las secreciones, o sea, de los humores segregados por el organismo, de los cuales cada persona tenía uno predominante. Así, aquellos en los que predominaba la ‘bilis negra’, que los griegos llamaban melán kholé, eran propensos a la depresión, un estado de ánimo que se llamó melancolía o ‘humor melancólico’.
El vocablo griego kholé ‘bilis’ está presente en nuestro idioma en algunas palabras del lenguaje médico, tales como colecistitis y colédoco.
Mostrando las entradas con la etiqueta Purre. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Purre. Mostrar todas las entradas
El latin del día, por Purre
multos reges si ratio te rexerit
«Gobernarás a muchos si la razón te gobierna a ti». Séneca
«Gobernarás a muchos si la razón te gobierna a ti». Séneca
La palabra del día, por Purre
Antisemitismo
Según la definición de la Academia, antisemita es todo “enemigo de la raza hebrea, de su cultura o de su influencia”. Esta definición es anacrónica por dos razones: 1) porque la ciencia no admite hoy que las diferencias étnicas entre los seres humanos alcancen el rango de ‘raza’: todos los hombres y mujeres pertenecen a una única raza, la humana y 2) porque la religión, cultura y tradición hebreas son compartidas por varios grupos étnicos. La definición contiene aun un tercer error: los ‘semitas’, que según la Biblia serían los descendientes de Sem, hijo de Noé, no son sólo los hebreos, sino también los pueblos árabes.
La palabra alemana Antisemitismus fue usada por primera vez, ya con su sentido actual, por el periodista y agitador alemán Wilhelm Marr, que la empleó como un eufemismo en lugar de la expresión odio a los judíos. En 1912 la Liga Pangermánica adoptó el antisemitismo como uno de sus principios, una decisión que constituyó el primer paso hacia la tragedia que se desencadenaría sobre Europa a partir de la década de 1930.
Según la definición de la Academia, antisemita es todo “enemigo de la raza hebrea, de su cultura o de su influencia”. Esta definición es anacrónica por dos razones: 1) porque la ciencia no admite hoy que las diferencias étnicas entre los seres humanos alcancen el rango de ‘raza’: todos los hombres y mujeres pertenecen a una única raza, la humana y 2) porque la religión, cultura y tradición hebreas son compartidas por varios grupos étnicos. La definición contiene aun un tercer error: los ‘semitas’, que según la Biblia serían los descendientes de Sem, hijo de Noé, no son sólo los hebreos, sino también los pueblos árabes.
La palabra alemana Antisemitismus fue usada por primera vez, ya con su sentido actual, por el periodista y agitador alemán Wilhelm Marr, que la empleó como un eufemismo en lugar de la expresión odio a los judíos. En 1912 la Liga Pangermánica adoptó el antisemitismo como uno de sus principios, una decisión que constituyó el primer paso hacia la tragedia que se desencadenaría sobre Europa a partir de la década de 1930.
La palabra del día, por Purre
Malandrín
Parece obvio que esta palabra debería derivarse de 'mal' o de 'maleante', pero 'malandrín' es, etimológicamente, el 'corazón del roble'.
En efecto, esta voz, que nos llega del italiano malandrino, proviene de la antigua expresión griega to melan dryos, que significaba 'lo negro del roble', empleada para denominar el corazón del tronco de ese árbol y, además, una cierta forma de lepra que en latín adoptó el nombre de malandria. En el bajo latín de Italia, los leprosos eran llamados, pues, malandrinos, un nombre que luego extendió su significado a ladrones y salteadores.
En el español del Río de la Plata, malandrín dio lugar al lunfardo malandra, que se emplea para denominar a un sujeto que estafa o comete actos deshonestos .
Parece obvio que esta palabra debería derivarse de 'mal' o de 'maleante', pero 'malandrín' es, etimológicamente, el 'corazón del roble'.
En efecto, esta voz, que nos llega del italiano malandrino, proviene de la antigua expresión griega to melan dryos, que significaba 'lo negro del roble', empleada para denominar el corazón del tronco de ese árbol y, además, una cierta forma de lepra que en latín adoptó el nombre de malandria. En el bajo latín de Italia, los leprosos eran llamados, pues, malandrinos, un nombre que luego extendió su significado a ladrones y salteadores.
En el español del Río de la Plata, malandrín dio lugar al lunfardo malandra, que se emplea para denominar a un sujeto que estafa o comete actos deshonestos .
La palabra del día, por Purre
Gringo
Muchas historias interesantes se han contado sobre el origen de esta palabra. Una de ellas narra que gringo surgió del sistema de señales de los trenes ingleses, cuando éstos fueron instalados en México, sistema en el cual la luz verde indicaba que el paso estaba abierto: green go (verde: ir). En otra versión se afirma que, cuando los norteamericanos, vistiendo sus uniformes verdes, invadieron México en 1847, los nativos --que al parecer dominaban el inglés-- los rechazaban gritando: «¡Green go!» («¡Váyanse, verdes!»).
Sin embargo, estas etimologías son falsas. Gringo aparecía ya en el diccionario de Esteban de Terreros, publicado entre 1765 y 1783, casi un siglo antes de que los norteamericanos invadieran México, once años antes de la independencia de Estados Unidos y sesenta años antes de que George Stevenson hiciera circular el primer ferrocarril en Gran Bretaña.
¿De dónde viene, entonces, gringo? En la Edad Media, existía la costumbre de mencionar las locuciones en latín acompañadas de su versión en griego, pero en cierta época, la Iglesia católica determinó que la comprensión de la lengua de Aristóteles no era necesaria para la erudición católica. A partir de ese momento, el griego fue considerado un idioma extraño y, como tal, símbolo de cualquier habla incomprensible. En latín medieval, surgió la expresión græcum est, non potest legi (es griego, no se puede leer) para referirse a cualquier lengua extranjera. En el segundo tomo del Quijote se dice:
[…] esto para los labradores era hablarles en griego o en gerigonça.
En el ya mencionado diccionario de Esteban de Terreros se explica así:
gringos llaman en Málaga a los extranjeros, que tienen cierta especie de acento, que los priva de una locución fácil y natural castellana, y en Madrid dan el mismo nombre con particularidad a los irlandeses.
En América el vocablo se popularizó con variantes: en México, casi exclusivamente para referirse a los estadounidenses; en el Río de la Plata se aplicó en la primera mitad del siglo XX a los italianos, aunque hoy se tiende a usarlo para denominar también a los norteamericanos.
Según Corominas, la alteración fonética de ‘griego’ a ‘gringo’ se habría procesado en dos tiempos: primero, de griego a grigo, una reducción normal en castellano, y más tarde, de grigo a gringo.
Muchas historias interesantes se han contado sobre el origen de esta palabra. Una de ellas narra que gringo surgió del sistema de señales de los trenes ingleses, cuando éstos fueron instalados en México, sistema en el cual la luz verde indicaba que el paso estaba abierto: green go (verde: ir). En otra versión se afirma que, cuando los norteamericanos, vistiendo sus uniformes verdes, invadieron México en 1847, los nativos --que al parecer dominaban el inglés-- los rechazaban gritando: «¡Green go!» («¡Váyanse, verdes!»).
Sin embargo, estas etimologías son falsas. Gringo aparecía ya en el diccionario de Esteban de Terreros, publicado entre 1765 y 1783, casi un siglo antes de que los norteamericanos invadieran México, once años antes de la independencia de Estados Unidos y sesenta años antes de que George Stevenson hiciera circular el primer ferrocarril en Gran Bretaña.
¿De dónde viene, entonces, gringo? En la Edad Media, existía la costumbre de mencionar las locuciones en latín acompañadas de su versión en griego, pero en cierta época, la Iglesia católica determinó que la comprensión de la lengua de Aristóteles no era necesaria para la erudición católica. A partir de ese momento, el griego fue considerado un idioma extraño y, como tal, símbolo de cualquier habla incomprensible. En latín medieval, surgió la expresión græcum est, non potest legi (es griego, no se puede leer) para referirse a cualquier lengua extranjera. En el segundo tomo del Quijote se dice:
[…] esto para los labradores era hablarles en griego o en gerigonça.
En el ya mencionado diccionario de Esteban de Terreros se explica así:
gringos llaman en Málaga a los extranjeros, que tienen cierta especie de acento, que los priva de una locución fácil y natural castellana, y en Madrid dan el mismo nombre con particularidad a los irlandeses.
En América el vocablo se popularizó con variantes: en México, casi exclusivamente para referirse a los estadounidenses; en el Río de la Plata se aplicó en la primera mitad del siglo XX a los italianos, aunque hoy se tiende a usarlo para denominar también a los norteamericanos.
Según Corominas, la alteración fonética de ‘griego’ a ‘gringo’ se habría procesado en dos tiempos: primero, de griego a grigo, una reducción normal en castellano, y más tarde, de grigo a gringo.
La palabra del día, por Purre
bolsa
Con el sentido inicial de ‘odre de cuero’, este vocablo proviene del latín bursa y éste, del griego byrsa. El cambio de r por l se debe a que el grupo rs era muy raro en el castellano primitivo.
La acepción de bolsa como casa de negociación se tomó hacia 1646 del italiano borsa, formada a partir del apellido de la familia flamenca van der Beurse, en cuya casa --en la ciudad de Brujas, en la actual Bélgica-- solían reunirse para hacer sus negocios los mercaderes venecianos.
La r del latín (o de van der Beurse) reaparece en castellano en el adjetivo bursátil ‘relativo a la Bolsa de valores’ y en el sustantivo bursitis ‘inflamación de las bolsas sinoviales de las articulaciones’.
Con el sentido inicial de ‘odre de cuero’, este vocablo proviene del latín bursa y éste, del griego byrsa. El cambio de r por l se debe a que el grupo rs era muy raro en el castellano primitivo.
La acepción de bolsa como casa de negociación se tomó hacia 1646 del italiano borsa, formada a partir del apellido de la familia flamenca van der Beurse, en cuya casa --en la ciudad de Brujas, en la actual Bélgica-- solían reunirse para hacer sus negocios los mercaderes venecianos.
La r del latín (o de van der Beurse) reaparece en castellano en el adjetivo bursátil ‘relativo a la Bolsa de valores’ y en el sustantivo bursitis ‘inflamación de las bolsas sinoviales de las articulaciones’.
La palabra del día, por Purre
Abadejo
En el Nuevo Testamento, la palabra ab --que en arameo significa ‘padre’-- aparece enfatizada con la grafía abbá y es utilizada como una exhortación al principio de la oración (‘Padre, Padre mío’); siempre va acompañada de su equivalente griego: ‘Abbá, Padre; aparta de mí este cáliz’.
Así, el término abbá se convirtió para los católicos en una invocación al Dios Padre, mientras para los cristianos coptos y sirios, Abba es el título del patriarca de los obispos, una especie de papa. En la cábala, Abba es el principio original, simbolizado por la corona.
En los primeros siglos del cristianismo, Abba se tomó del Evangelio, con el significado de ‘padre’, para formar la palabra abate en el latín eclesiástico de la Edad Media. Este término designaba a los religiosos responsables de un monasterio o abadía, por similitud al empleado para denominar a otros religiosos a los que se les llamaba padre. Posteriormente, pasó al francés como abbé y al español como abad.
De esta última, se derivó el nombre del pez de la familia del bacalao conocido como abadejo (Pollachius pollachius, el de Europa, y Theragra chalcogramma, el del Pacífico), aunque no se sabe con certeza cómo ocurrió esa derivación. Dicen que alguien (ciertamente muy imaginativo) habría visto en ese pez alguna semejanza con un pequeño sacerdote vestido con su sotana, y de allí el nombre abadejo, diminutivo de abad. Sin embargo, parece más verosímil la versión que afirma que la acepción ‘pez’ de abadejo debe de haber surgido como una variación de curadillo ‘bacalao seco’, que se entendió como derivado de cura, en el sentido de ‘sacerdote’, aunque en realidad provenía de cura, con el significado de ‘curar’ o ‘preparar con sal’.
En el Nuevo Testamento, la palabra ab --que en arameo significa ‘padre’-- aparece enfatizada con la grafía abbá y es utilizada como una exhortación al principio de la oración (‘Padre, Padre mío’); siempre va acompañada de su equivalente griego: ‘Abbá, Padre; aparta de mí este cáliz’.
Así, el término abbá se convirtió para los católicos en una invocación al Dios Padre, mientras para los cristianos coptos y sirios, Abba es el título del patriarca de los obispos, una especie de papa. En la cábala, Abba es el principio original, simbolizado por la corona.
En los primeros siglos del cristianismo, Abba se tomó del Evangelio, con el significado de ‘padre’, para formar la palabra abate en el latín eclesiástico de la Edad Media. Este término designaba a los religiosos responsables de un monasterio o abadía, por similitud al empleado para denominar a otros religiosos a los que se les llamaba padre. Posteriormente, pasó al francés como abbé y al español como abad.
De esta última, se derivó el nombre del pez de la familia del bacalao conocido como abadejo (Pollachius pollachius, el de Europa, y Theragra chalcogramma, el del Pacífico), aunque no se sabe con certeza cómo ocurrió esa derivación. Dicen que alguien (ciertamente muy imaginativo) habría visto en ese pez alguna semejanza con un pequeño sacerdote vestido con su sotana, y de allí el nombre abadejo, diminutivo de abad. Sin embargo, parece más verosímil la versión que afirma que la acepción ‘pez’ de abadejo debe de haber surgido como una variación de curadillo ‘bacalao seco’, que se entendió como derivado de cura, en el sentido de ‘sacerdote’, aunque en realidad provenía de cura, con el significado de ‘curar’ o ‘preparar con sal’.
Historia de la arroba, por Purre
HISTORIA de la @
En el mundo hispano la conocemos como "arroba", aunque hay quien se hace al experto y la llama "at", en ingles.
Como sea, todo el mundo reconoce el símbolo que esta en medio de una dirección de correo electrónico: @ . Pero, ¿de dónde viene? ¿a quién se le ocurrió utilizarla en Internet?
¿habrá pensado en que se convertiría en uno de los más importantes caracteres de la red? ¿porqué elegir justo ése símbolo? Y, por encima de todo, ¿quién lo inventó La respuesta a todas estas preguntas nos llega en un documento fechado el 4 de Mayo de 1536 Ahí se encuentra claramente dibujado el símbolo @. Se trata de un escrito comercial italiano. Hoy, en Italia le llaman chiocciola, es decir, "caracol" .Durante siglos, la @ navegó por los prósperos puertos venecianos hasta todos los confines del imperio naval británico, pasando por el mundo árabe y por España.
Finalmente, desembarcó en Internet. La "arroba" se utilizaba en los registros mercantiles de las naves de carga que atracaban en las costas árabes y españolas. Los mercaderes venecianos utilizaban el "ánfora".El descubrimiento de la chiocciola fue realizado por el profesor de historia Giorgio Stabile, de la Universidad La Sapienza.Stabile explico al diario italiano La Republica que su búsqueda de la "arroba" se inició con el sentido anglosajón que se le dio a ese símbolo tipográfico: @ era un símbolo mercantil que significaba "al precio de".-Con esta pista,el profesor italiano se lanzo a buscar sus orígenes entre los pueblos que comerciaron con el mundo anglosajón.Stabile tuvo la suerte de ser guiado por la Escuela Paleográfica Romana
hasta una serie de documentos mercantiles italianos, propiedad del Instituto Internacional de Historia Económica "Francesco Datini", en Prato, a cargo del curador Federigo Melis.La sorpresa de Stabile no fue menor cuando descubrió que la hoy famosa @ era utilizada hace 500 años como el símbolo comercial de la "ánfora", una unidad de medida aún más Antigua.Sin embargo, Stabile aun no estaba convencido y llevo su búsqueda hasta 1492.
Un diccionario español-latín traduce la palabra "arroba" como "ánfora", lo que demostró que ambas unidades de medida eran conocidas tanto en el mundo árabe-hispánico como en el grecolatino. La denominación española de "arroba" (que en árabe significa "un cuarto") es la misma medida que la Antigua "ánfora" del comercio de los venecianos en Medio Oriente.El misterio estaba resuelto, pero aun faltaba responder la pregunta: Como llego la "arroba" hasta Internet?
"Ningún símbolo nace de la nada, ni es elegido al azar", dice el investigador italiano, quien cuenta que el mérito de introducir el símbolo @ en el ciberespacio corresponde al ingeniero estadounidense Ray Tomlinson, uno de los padres de Internet, quien la utilizó en su propia dirección de correo electrónico, todavía en los tiempos de Arpanet, el antecesor de la Red de Redes, a principios de los años 70. Tomlinson decidió incorporar la arroba justo entre su nombre y el servidor que debía recibir el mensaje. El símbolo @ había sobrevivido a los siglos en la tipografía anglosajona, todavía bajo el significado mercantil de "al precio de", y estaba incorporada en los teclados de las máquinas de escribir y de las primeras computadoras."Hoy, los internautas usamos el símbolo @como parte de nuestra navegación entre puertos virtuales, a los que se llega para zarpar hacia nuevos destinos, todo en el infinito mundo del
ciberespacio."
El simbolo @ se llama en correcto hebreo CRUJIT, que literalmente se podria traducir como "envuelto" ó con algo de imaginacion, "arrollado". Pero el nombre popular usado en Israel es la palabra alemana SCHTRUDEL, nombre de un postre arrollado hecho de masa de hojaldre rellena.
En el mundo hispano la conocemos como "arroba", aunque hay quien se hace al experto y la llama "at", en ingles.
Como sea, todo el mundo reconoce el símbolo que esta en medio de una dirección de correo electrónico: @ . Pero, ¿de dónde viene? ¿a quién se le ocurrió utilizarla en Internet?
¿habrá pensado en que se convertiría en uno de los más importantes caracteres de la red? ¿porqué elegir justo ése símbolo? Y, por encima de todo, ¿quién lo inventó La respuesta a todas estas preguntas nos llega en un documento fechado el 4 de Mayo de 1536 Ahí se encuentra claramente dibujado el símbolo @. Se trata de un escrito comercial italiano. Hoy, en Italia le llaman chiocciola, es decir, "caracol" .Durante siglos, la @ navegó por los prósperos puertos venecianos hasta todos los confines del imperio naval británico, pasando por el mundo árabe y por España.
Finalmente, desembarcó en Internet. La "arroba" se utilizaba en los registros mercantiles de las naves de carga que atracaban en las costas árabes y españolas. Los mercaderes venecianos utilizaban el "ánfora".El descubrimiento de la chiocciola fue realizado por el profesor de historia Giorgio Stabile, de la Universidad La Sapienza.Stabile explico al diario italiano La Republica que su búsqueda de la "arroba" se inició con el sentido anglosajón que se le dio a ese símbolo tipográfico: @ era un símbolo mercantil que significaba "al precio de".-Con esta pista,el profesor italiano se lanzo a buscar sus orígenes entre los pueblos que comerciaron con el mundo anglosajón.Stabile tuvo la suerte de ser guiado por la Escuela Paleográfica Romana
hasta una serie de documentos mercantiles italianos, propiedad del Instituto Internacional de Historia Económica "Francesco Datini", en Prato, a cargo del curador Federigo Melis.La sorpresa de Stabile no fue menor cuando descubrió que la hoy famosa @ era utilizada hace 500 años como el símbolo comercial de la "ánfora", una unidad de medida aún más Antigua.Sin embargo, Stabile aun no estaba convencido y llevo su búsqueda hasta 1492.
Un diccionario español-latín traduce la palabra "arroba" como "ánfora", lo que demostró que ambas unidades de medida eran conocidas tanto en el mundo árabe-hispánico como en el grecolatino. La denominación española de "arroba" (que en árabe significa "un cuarto") es la misma medida que la Antigua "ánfora" del comercio de los venecianos en Medio Oriente.El misterio estaba resuelto, pero aun faltaba responder la pregunta: Como llego la "arroba" hasta Internet?
"Ningún símbolo nace de la nada, ni es elegido al azar", dice el investigador italiano, quien cuenta que el mérito de introducir el símbolo @ en el ciberespacio corresponde al ingeniero estadounidense Ray Tomlinson, uno de los padres de Internet, quien la utilizó en su propia dirección de correo electrónico, todavía en los tiempos de Arpanet, el antecesor de la Red de Redes, a principios de los años 70. Tomlinson decidió incorporar la arroba justo entre su nombre y el servidor que debía recibir el mensaje. El símbolo @ había sobrevivido a los siglos en la tipografía anglosajona, todavía bajo el significado mercantil de "al precio de", y estaba incorporada en los teclados de las máquinas de escribir y de las primeras computadoras."Hoy, los internautas usamos el símbolo @como parte de nuestra navegación entre puertos virtuales, a los que se llega para zarpar hacia nuevos destinos, todo en el infinito mundo del
ciberespacio."
El simbolo @ se llama en correcto hebreo CRUJIT, que literalmente se podria traducir como "envuelto" ó con algo de imaginacion, "arrollado". Pero el nombre popular usado en Israel es la palabra alemana SCHTRUDEL, nombre de un postre arrollado hecho de masa de hojaldre rellena.
La palabra del día, por Purre
Gaceta
Este nombre denota una publicación periódica en la que se editan noticias de todo tipo: comerciales, administrativas, literarias o sobre cualquier otra área.
La palabra proviene del italiano gazzetta, nombre de una moneda veneciana de escaso valor del siglo XVII, que tenía grabada la imagen de una urraca (gazza). Una gazzetta era lo que cobraban los vendedores de diarios a los transeúntes que querían dar una ojeada al periódico sin comprarlo y, posteriormente, fue el nombre de algunos periódicos dedicados a anuncios administrativos.
Este nombre denota una publicación periódica en la que se editan noticias de todo tipo: comerciales, administrativas, literarias o sobre cualquier otra área.
La palabra proviene del italiano gazzetta, nombre de una moneda veneciana de escaso valor del siglo XVII, que tenía grabada la imagen de una urraca (gazza). Una gazzetta era lo que cobraban los vendedores de diarios a los transeúntes que querían dar una ojeada al periódico sin comprarlo y, posteriormente, fue el nombre de algunos periódicos dedicados a anuncios administrativos.
La historia de comidas Argentinas por Purre (dedicado a Juani)
VIGILANTE (el postre)
El famoso "matrimonio" de queso fresco y dulce de batata nació en 1920 en un bodegón de Palermo Viejo, que en esos años era cuna de malandras y compadritos. Esa cantina estaba a pasos de una comisaría y los policías iban allí muy seguido a cenar. El dueño del boliche bautizó el postre de queso y dulce como "Vigilante”en honor a los muchachos de la ley.
TALLARINES A LA PARISIENNE
Pese a que su nombre remite a la gastronomía francesa, los tallarines a la parisienne son un invento argentino. “París”, además de ser la capital francesa, era el nombre del restaurante del hipódromo de Palermo.
Su cocinero decidió bautizar con ese nombre a las pastas servidas con una versión propia de la salsa Bechamel, que llevaba un agregado de pechuga de ave.
El famoso "matrimonio" de queso fresco y dulce de batata nació en 1920 en un bodegón de Palermo Viejo, que en esos años era cuna de malandras y compadritos. Esa cantina estaba a pasos de una comisaría y los policías iban allí muy seguido a cenar. El dueño del boliche bautizó el postre de queso y dulce como "Vigilante”en honor a los muchachos de la ley.
TALLARINES A LA PARISIENNE
Pese a que su nombre remite a la gastronomía francesa, los tallarines a la parisienne son un invento argentino. “París”, además de ser la capital francesa, era el nombre del restaurante del hipódromo de Palermo.
Su cocinero decidió bautizar con ese nombre a las pastas servidas con una versión propia de la salsa Bechamel, que llevaba un agregado de pechuga de ave.
La palabra del día, por Purre
primavera
Para los romanos solo había dos estaciones: una muy prolongada y la otra, breve. La primera estaba compuesta por la suma de lo que hoy llamamos primavera, verano y otoño, mientras que la estación más breve era el hibernum tempus.
La estación más prolongada se llamaba ver, veris, palabra que dio lugar a nuestro verano, pero en determinado momento el comienzo de esta estación se llamó primo vere (primer verano) y más tarde, prima vera, de donde salió nuestra primavera, mientras que la época más calurosa tomó el nombre de veranum tempus (verano). A pesar de este desmembramiento, la estación cálida todavía era más prolongada, hasta que en cierto momento su período final, el tiempo de las cosechas, fue llamado autumnus, voz derivada de auctus (aumento, crecimiento, incremento) y ésta, de augere (acrecentar, robustecer). El vocablo latino autumnus llegó a nuestra lengua como otoño.
Para los romanos solo había dos estaciones: una muy prolongada y la otra, breve. La primera estaba compuesta por la suma de lo que hoy llamamos primavera, verano y otoño, mientras que la estación más breve era el hibernum tempus.
La estación más prolongada se llamaba ver, veris, palabra que dio lugar a nuestro verano, pero en determinado momento el comienzo de esta estación se llamó primo vere (primer verano) y más tarde, prima vera, de donde salió nuestra primavera, mientras que la época más calurosa tomó el nombre de veranum tempus (verano). A pesar de este desmembramiento, la estación cálida todavía era más prolongada, hasta que en cierto momento su período final, el tiempo de las cosechas, fue llamado autumnus, voz derivada de auctus (aumento, crecimiento, incremento) y ésta, de augere (acrecentar, robustecer). El vocablo latino autumnus llegó a nuestra lengua como otoño.
El latín del día, por Purre
iacet omnis virtus, fama nisi late patet
Todo mérito queda oculto, si no lo proclama la fama. Publilio Syro
Todo mérito queda oculto, si no lo proclama la fama. Publilio Syro
La palabra del día, por Purre
gitano
Los gitanos son nómadas dispersos actualmente en pequeños grupos por diversos países de varios continentes, pero es en España donde todavía permanece el mayor contingente de este pueblo que ha ejercido influencia en la lengua, en las costumbres y en la música de los españoles.
La lingüística es la herramienta más importante para rastrear el pasado de los gitanos, en cuya lengua, la romaní, se han encontrado numerosas semejanzas con idiomas indoeuropeos hablados en el noroeste de la India.
Estos pueblos empezaron a salir de la India con rumbo a Occidente a partir del siglo V d. de C., pero las migraciones más numerosas, que los llevaron al Asia Menor y a Grecia, desde donde emprendieron su periplo por Europa, ocurrieron en el siglo XI. Hacia el siglo XVII, se habían establecido en varias regiones del este europeo, en los países escandinavos, en Gran Bretaña y en España.
Por esa época, los gitanos habían olvidado de dónde habían partido sus antepasados; suponían y afirmaban que eran oriundos de Egipto, el último punto que guardaban en su memoria colectiva de ese recorrido de tantos siglos desde otro continente. Por esa razón, en la Península Ibérica fueron llamados egiptanos, un gentilicio que no demoró en convertirse en gitanos en castellano y en ciganos en portugués. En Gran Bretaña los llamaron Egyptians, pero esa palabra se modificó para convertirse primero en Gipcyans, de donde proviene la forma actual gipsy o gypsy. Idéntico origen tiene el vocablo francés cigain, con las diversas variantes diacrónicas que la palabra ha tenido en esa lengua, como tsigane y tzigane, así como el alemán Zigeuner.
Los gitanos son nómadas dispersos actualmente en pequeños grupos por diversos países de varios continentes, pero es en España donde todavía permanece el mayor contingente de este pueblo que ha ejercido influencia en la lengua, en las costumbres y en la música de los españoles.
La lingüística es la herramienta más importante para rastrear el pasado de los gitanos, en cuya lengua, la romaní, se han encontrado numerosas semejanzas con idiomas indoeuropeos hablados en el noroeste de la India.
Estos pueblos empezaron a salir de la India con rumbo a Occidente a partir del siglo V d. de C., pero las migraciones más numerosas, que los llevaron al Asia Menor y a Grecia, desde donde emprendieron su periplo por Europa, ocurrieron en el siglo XI. Hacia el siglo XVII, se habían establecido en varias regiones del este europeo, en los países escandinavos, en Gran Bretaña y en España.
Por esa época, los gitanos habían olvidado de dónde habían partido sus antepasados; suponían y afirmaban que eran oriundos de Egipto, el último punto que guardaban en su memoria colectiva de ese recorrido de tantos siglos desde otro continente. Por esa razón, en la Península Ibérica fueron llamados egiptanos, un gentilicio que no demoró en convertirse en gitanos en castellano y en ciganos en portugués. En Gran Bretaña los llamaron Egyptians, pero esa palabra se modificó para convertirse primero en Gipcyans, de donde proviene la forma actual gipsy o gypsy. Idéntico origen tiene el vocablo francés cigain, con las diversas variantes diacrónicas que la palabra ha tenido en esa lengua, como tsigane y tzigane, así como el alemán Zigeuner.
La expresión idiomática del día, por Purre
A SEGURO SE LO LLEVARON PRESO.
Viene de Jaén, España, donde los delincuentes eran recluídos en el Castillo de Segura de la Sierra. Originalmente se decía 'a (la prisión de) Segura se lo llevaron preso', que advertía de no robar, para no terminar en Segura. Hoy significa que nadie está libre de alguna contingencia.
Viene de Jaén, España, donde los delincuentes eran recluídos en el Castillo de Segura de la Sierra. Originalmente se decía 'a (la prisión de) Segura se lo llevaron preso', que advertía de no robar, para no terminar en Segura. Hoy significa que nadie está libre de alguna contingencia.
La palabra del día, por Purre
esquirol
Esta palabra tiene un significado curioso : se aplica con una connotación despectiva a los rompehuelgas, los trabajadores que se prestan a trabajar durante una huelga. Lo de curioso viene dado por el hecho de que la palabra latina original sciurus, proveniente del griego skiouros, se refería al animal que conocemos como 'ardilla'.
En otras lenguas el roedor recibió su nombre a partir de su etimología grecolatina: se llama squirrel en inglés, esquilo en portugués, esquirol en catalán, écureuil en francés y scoiattolo en italiano,
En español, en cambio, el vocablo latino fue desdeñado, y prevaleció una antiquísima palabra anterior a la llegada de las legiones romanas a la Península Ibérica: harda, que el castellano antiguo compartía con el bereber, el árabe hispánico y el vasco.
Más recientemente, harda perdió la hache y se adoptó su diminutivo: ardilla.
Todavía nos falta explicar por qué esquirol adquirió en español una denotación tan ajena a sus raíces etimológicas y a su significado en otras lenguas contemporáneas. A fines del siglo xix, existía un pueblo catalán llamado Santa María de Corcó, que poseía una posada para que pernoctaran los viajeros, conocida por una característica llamativa: en su vestíbulo había una ardilla (en catalán esquirol, como se dijo) que corría sin cesar en una jaula rotativa. La novedad adquirió tal fama en la región que la posada acabó por llamarse L'Esquirol. En los mapas de comienzos del siglo XIX, el pueblo ya aparecía con su nombre cambiado por L'Esquirol. En las primeras décadas del siglo pasado, algunas poblaciones cercanas a L'Esquirol contaban con fábricas textiles que se vieron afectadas por huelgas en 1902, en 1908 y en 1917. En las tres ocasiones, algunos habitantes de L'Esquirol se ofrecieron para trabajar en lugar de los huelguistas, por lo que muchos los llamaron rompehuelgas, y otros, en forma no menos despectiva, esquiroles.
Esta palabra tiene un significado curioso : se aplica con una connotación despectiva a los rompehuelgas, los trabajadores que se prestan a trabajar durante una huelga. Lo de curioso viene dado por el hecho de que la palabra latina original sciurus, proveniente del griego skiouros, se refería al animal que conocemos como 'ardilla'.
En otras lenguas el roedor recibió su nombre a partir de su etimología grecolatina: se llama squirrel en inglés, esquilo en portugués, esquirol en catalán, écureuil en francés y scoiattolo en italiano,
En español, en cambio, el vocablo latino fue desdeñado, y prevaleció una antiquísima palabra anterior a la llegada de las legiones romanas a la Península Ibérica: harda, que el castellano antiguo compartía con el bereber, el árabe hispánico y el vasco.
Más recientemente, harda perdió la hache y se adoptó su diminutivo: ardilla.
Todavía nos falta explicar por qué esquirol adquirió en español una denotación tan ajena a sus raíces etimológicas y a su significado en otras lenguas contemporáneas. A fines del siglo xix, existía un pueblo catalán llamado Santa María de Corcó, que poseía una posada para que pernoctaran los viajeros, conocida por una característica llamativa: en su vestíbulo había una ardilla (en catalán esquirol, como se dijo) que corría sin cesar en una jaula rotativa. La novedad adquirió tal fama en la región que la posada acabó por llamarse L'Esquirol. En los mapas de comienzos del siglo XIX, el pueblo ya aparecía con su nombre cambiado por L'Esquirol. En las primeras décadas del siglo pasado, algunas poblaciones cercanas a L'Esquirol contaban con fábricas textiles que se vieron afectadas por huelgas en 1902, en 1908 y en 1917. En las tres ocasiones, algunos habitantes de L'Esquirol se ofrecieron para trabajar en lugar de los huelguistas, por lo que muchos los llamaron rompehuelgas, y otros, en forma no menos despectiva, esquiroles.
La palabra del día, por Purre
emboscada
Una emboscada es una celada, una trampa que se tiende a alguien para tomarlo por sorpresa o, en la confusa definición del diccionario académico, "ocultación de una o varias personas en parte retirada para atacar por sorpresa a otra u otras" y también "asechanza, maquinación en daño de alguien". Se formó a partir del participio pasivo del verbo emboscar.
No se trata de una palabra de origen latino sino que fue llevada al Mediterráneo por los invasores germánicos, bajo la forma bosk, que dio lugar en español a bosque, en francés a bois y en italiano, a bosco. De bosk se derivaron además el alemán busch y el inglés bush, ambas con el doble significado de 'arbusto' y 'bosque'.
En el Diccionario español-latino de Antonio de Nebrija (1495), emboscar significaba 'meter en el bosque' o 'convertir [un lugar] en un bosque'. El significado de 'celada' o 'maquinación contra alguien' solo apareció en el siglo XVI, como calco semántico del italiano imboscare.
En portugués coloquial es común la expresión 'cama de gato' con la denotación de emboscada. Curiosamente, un teleteatro brasilero titulado en portugués Cama de gato, con el sentido de 'celada' o 'emboscada', se está exhibiendo en español como Cuna de gato, que en nuestra lengua no significa nada, más allá de su sentido literal; la denotación original se perdió por arte de una pésima traducción.
Una emboscada es una celada, una trampa que se tiende a alguien para tomarlo por sorpresa o, en la confusa definición del diccionario académico, "ocultación de una o varias personas en parte retirada para atacar por sorpresa a otra u otras" y también "asechanza, maquinación en daño de alguien". Se formó a partir del participio pasivo del verbo emboscar.
No se trata de una palabra de origen latino sino que fue llevada al Mediterráneo por los invasores germánicos, bajo la forma bosk, que dio lugar en español a bosque, en francés a bois y en italiano, a bosco. De bosk se derivaron además el alemán busch y el inglés bush, ambas con el doble significado de 'arbusto' y 'bosque'.
En el Diccionario español-latino de Antonio de Nebrija (1495), emboscar significaba 'meter en el bosque' o 'convertir [un lugar] en un bosque'. El significado de 'celada' o 'maquinación contra alguien' solo apareció en el siglo XVI, como calco semántico del italiano imboscare.
En portugués coloquial es común la expresión 'cama de gato' con la denotación de emboscada. Curiosamente, un teleteatro brasilero titulado en portugués Cama de gato, con el sentido de 'celada' o 'emboscada', se está exhibiendo en español como Cuna de gato, que en nuestra lengua no significa nada, más allá de su sentido literal; la denotación original se perdió por arte de una pésima traducción.
La palabra del día, por Purre
cínico
Se llama cínico al sujeto desvergonzado o procaz, pero también es el nombre de cierta escuela filosófica que nació de la división de los discípulos de Sócrates, de la cual fue fundador Antístenes, y Diógenes, su más destacado representante.
Como cultores de un riguroso ascetismo, los seguidores de esta escuela nada tenían de cínicos en el sentido actual del término. Los discípulos de Antístenes desdeñaban el lujo y las riquezas, daban gran valor al conocimiento y a la formación intelectual, y se burlaban ‘como perros’ --según una expresión de su época-- de la gente común, de la mediocridad y de las aspiraciones convencionales.
La palabra proviene del griego kyon, que significaba, justamente, ‘perro’, y de allí procede también la voz española can*, que dio su nombre a las islas Canarias. A partir de kyon, se formó la palabra griega kynikós ‘los que se mofan como perros’, que más tarde daría lugar al surgimiento del vocablo latino cinicus, que fue el que, en definitiva, llegó al español, inicialmente con el sentido de ‘burlón’.
Se llama cínico al sujeto desvergonzado o procaz, pero también es el nombre de cierta escuela filosófica que nació de la división de los discípulos de Sócrates, de la cual fue fundador Antístenes, y Diógenes, su más destacado representante.
Como cultores de un riguroso ascetismo, los seguidores de esta escuela nada tenían de cínicos en el sentido actual del término. Los discípulos de Antístenes desdeñaban el lujo y las riquezas, daban gran valor al conocimiento y a la formación intelectual, y se burlaban ‘como perros’ --según una expresión de su época-- de la gente común, de la mediocridad y de las aspiraciones convencionales.
La palabra proviene del griego kyon, que significaba, justamente, ‘perro’, y de allí procede también la voz española can*, que dio su nombre a las islas Canarias. A partir de kyon, se formó la palabra griega kynikós ‘los que se mofan como perros’, que más tarde daría lugar al surgimiento del vocablo latino cinicus, que fue el que, en definitiva, llegó al español, inicialmente con el sentido de ‘burlón’.
El latín del día, por Purre
EL LATIN DEL DIA
Máxima putantur ónera paupertas et senectus
«La pobreza y la vejez son considerados pesados tributos», Cicerón, De senectute, 5, 14
Máxima putantur ónera paupertas et senectus
«La pobreza y la vejez son considerados pesados tributos», Cicerón, De senectute, 5, 14
Suscribirse a:
Entradas (Atom)