Juanpa Cadario: Edurne Pasaban y su equipo rumbo al campo 3

Edurne Pasaban y su equipo rumbo al campo 3


Foto del campo 2, que Edurne y su equipo acaban de dejar instalado

Fuente info Edurne Pasaban web

23/03/2010
Preparados para abrir ruta hacia el Campo 3

Por primera vez en unos cuantos días, vemos las nubes subir hacia nosotros desde el fondo del valle. Las recibimos con gusto, ya que está haciendo mucho calor en el Campo Base. Nunca había tenido días tan calurosos como estos en una expedición a un ochomil y, según las previsiones de nuestro meteorólogo Vitor Baia, el tiempo continuará siendo bueno.

En cuanto a la vida de Campo Base, hay cosas que han cambiado para mejor desde que nos acompaña Pablo, el médico de la expedición. Para empezar, nos ha hecho ver que nuestra alimentación podía mejorar, y la estamos cambiando. Por ejemplo, el insiste a cada minuto en la importancia de la hidratación y, como resultado, vamos todos con las botellas de agua y de Powerade de un lado para otro.

La novedad más sorprendente, sin embargo, es la sesión de estiramientos que hacemos cada mañana. Tras desayunar y asearnos, cogemos unas esterillas y nos vamos a una esquina del campo base donde, siguiendo las instrucciones de Pablo, estiramos durante unos 30 minutos y, la verdad, va muy bien. Después, a menudo viene una sesión de masaje para soltar los músculos de las piernas o la parte lumbar. Es increíble, nunca habíamos tenido una cosa así en el Campo Base y no imagináis la diferencia que supone. Además, cada día vigila nuestra tensión arterial, la saturación de oxígeno en sangre y el ritmo cardiaco. Pablo es todo un profesional: viene de un mundo totalmente diferente al nuestro, la náutica, pero aquí se ha adaptado muy bien, y es un lujo tenerle con nosotros.

Hoy estamos disfrutando de un día extra de descanso porque mañana, miércoles, queremos subir directamente al Campo 2, con la idea de permanecer tres días y tres noches arriba. Nos espera mucho trabajo equipando la ruta que va del Campo 2 al Campo 3, que es la más delicada y la más expuesta a las avalanchas. Por eso queremos descansar bien y, así, subir con todas las reservas de energía.

Algunas veces me preguntáis qué hace en el Campo Base para pasar el tiempo, así que os voy a contar lo que veo a mi alrededor desde donde estoy sentada ahora mismo:

En la cocina escucho a Nati y a Pemba cortando algo; seguramente será el pollo que están preparando para cenar. Alex y Nacho ojean unas revistas del corazón que compré yo en el aeropuerto antes de salir, y que todavía no he tenido tiempo de ver, porque no la sueltan ni un minuto . Asier está ordenando su tienda, como siempre, aunque creo que ahora ha ido a llamar a su chica (un dato importante: a esta horas empiezan las llamadas telefónicas). Pablo y Ferrán están frente al ordenador, enviando correos y descargando las fotos del día. Sergio y Fernando leen novelas (estos son mas serios, je, je). Por último Toñin, como de costumbre, está ocupado con tareas de bricolaje – en este caso arreglando una linterna frontal. Y, en fin, este es el ambiente que reina a las cinco de la tarde en el Campo Base del Annapurna.

Edurne Pasaban